Vilnius: capital de Lituania
Vilnius es una ciudad pequeña, situada a muy pocos kilómetros del centro geográfico de Europa, es un destino atractivo que se debería visitar, tomando un avión, un tren o hasta un autobús, en pocas horas se encontrará allí. Es la unión de lo antiguo y lo moderno, de habitantes cosmopolitas y rurales, muy arraigados con las tradiciones folklóricas antiguas pero también ocupados con lo mejor que la modernidad puede ofrecer. Ha sido catalogada como una joya de ciudad, suave como el ámbar, brumosa, misteriosa, acurrucada a lo largo del río en un bosque de pinos color esmeralda.
Perteneciente al Patrimonio Mundial de la Unesco, Vilnius sigue siendo una mezcla fascinante de antigüedad y modernidad, de herencias paganas y tradiciones cristianas, de palacios y rascacielos, y de mezclas de idiomas como en Babel. Desde la Puerta de Ausros en el casco antiguo, o desde el torreon del Castillo, el visitante puede vislumbrar el ámbar y el destello de las espadas de la Ciudad Vieja. Al otro lado del río Neris, desde el nuevo y post-moderno edificio del Ayuntamiento se puede ver el nuevo Vilnius, una ciudad moderna y bulliciosa, con fabulosos hoteles y centros de negocios, complejos deportivos y de recreo. Todo ello situado en una red de bosques, iglesias, patios misteriosos y preciosos techos de tejas rojizas.
El centro de Vilnius se asienta en la orilla sur del río Neris, y su corazón es la plaza Katedros aiksté, con la Catedral y la colina de Gedimín como telón de fondo. Hacia el sur se extgiende el adoquinadao casco antiguo y Pilies gatvé, la principal calle peatonal. Las principales estaciones de trenes y autobuses están a 1,5km aproximadamente de Katedros aiksté. Saliendo hacie el oeste, Gedimino prospectas atraviesa la parte más nueva del centro urbano hasta el parlamento. Un poco más al norte del río Neris quedan el distrito financiero de Snipiskés y la playa de Vilnius.
Ninguna excursión a Vilnius estará completa sin visitar alguna de las más impresionantes estructuras religiosas que Europa puede ofrecer. La más famosa es la Catedral; su estructura y forma datan de finales del siglo XVIII y es un ejemplo impresionante de arquitectura clásica. El mejor ejemplo de arquitectura gótica lituana es la iglesia de Santa Ana, del siglo XVI. Treinta y tres diferentes tipos de ladrillo fueron utilizados en su construcción.
En el casco antiguo se pueden encontrar la Sinagoga en la calle Pylimo y también la iglesia evangélica luterana, Hay muchas iglesias rusas ortodoxas, incluyendo una joya de iglesia que combina el estilo gótico, el ruso bizantino y el barroco llamada la iglesia de San Miguel.
Toda Lituania y especialmente Vilnius, es un cielo para el baile y la canción. De alguna manera el fondo polifónico de la música folklórica lituana se ha extendido al campo de la música clásica y del jazz, dando a Vilnius la posibilidad de representar cualquier día de la semana la mejor música en Europa. Para quienes prefieren el teatro, la música clásica o la ópera, la ciudad cuenta con orquestas sinfónicas, una compañía de ópera, una de ballet y una impresionante colección de música de cámara y de compositores contemporáneos. Grandes interpretes vienen de toda Europa hasta el increíble escenario del teatro, uno de los mejores de Europa en estos momentos, promocionando tanto las interpretaciones ritualistas, como la música y la tragicomedia del cabaret. Si es amante del deporte, en Lituania el baloncesto es el rey, el equipo nacional ha ganado en varias ocasiones el Campeonato de Europa.
El aeropuerto de Vilnius está a sólo 10 minutos del centro de la ciudad. Mientras esté en Vilnius puede volar en globo aerostático sobre ella y disfrutar de uno de los conjuntos más bonitos de la arquitectura de Europa del Norte.
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